29/06/06

En la oficina de Óscar

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Mi amigo Óscar me regala una vez más tanta excitación, que deseo compartirla.

–Ven a mi oficina.
Cuelgas el teléfono, te calzas las sandalias, te desabrochas un botón de la blusa, arreglas tu peinado para que tenga un aire atractivamente distraido y sales sonriente.

Entras sin tocar, cierras la puerta con seguro. Desde ahí puedes verme: Estoy sonriéndote con complicidad. Mi mirada está brillante, te recorro pero me detengo irremediablemente en tus pies, son un imán para mi mirada. Un rayo recorre tu espalda, pero termina entre tu rajita y tu ano, en el perineo. Esa descarga te humedece instantáneamente. Sientes mi mirada en tus pies como una caricia, como una lengua que los degusta.
Tu sonrisa se adelanta a mi petición y vas a sentarte sobre mi escritorio, justo frente a mí. He echado mi silla hacia atrás para dejarte lugar. Te sientas con tanta felinidad. Inmediatamente, uno de tus pies sube despacio, provocando el placer hacia el brazo de mi silla. Te toco. Tengo entre mi mano tu pie. Lo acaricio, apenas si toco las uñas con las yemas de los dedos: pulidas, esmaltadas. Mi dedos tocan uno por uno tus deditos, tu empeine suave y ascendente. Con la otra mano te descalzo suavemente. Ahora tu pie es enteramente de mis manos. Con deseo, subes tu pie hasta mi cara. Me deleito con tu aroma. Me acaricias la cara con la planta. Me tienes erecto. Mi boca reclama tus dedos y me los introduzco. Degusto tu sabor, la extrema sensación prohibida de tener tu pien en mi boca, chupo cada dedito, luego, mi lengua como serpiente busca enredarse en todo tu pie, lo recorre, el arco, la planicie de la planta, el talón sonrosado…
–Soy una mujer casada, no me puedes lamer el pie… –gimes.
Con tu otro pie buscas mi entrepierna y el mástil que aguarda. Lo tocas, lo recorres con la punta del pie y me derrites. No puedo sino darte más erección. Bajo el cierre y metes tu pie: buscas la manera de tocarlo bajo el bóxer. Qué erección tan deliciosa por ti, por tus pies plenos de lascivia, de lujuria exhibida.
Tu pie es como una mano, hábil, y de pronto brota mi verga enorme. Llevas tus pies a ella y comienzas a recorrer mi verga, mi erecta verga en homenaje a tus pies y me masturbas con calma. Afuera sabemos lo que ocurre, pero dentro, sólo somos una verga parada y unos pies que la masturban. Me echo hacia atrás, me concentro en la sensación divina de tus pies en mi verga y en tus ojos brillantes llenos de lujuria. Toda tu lujuria acumulada en tus pies y cojo tus sandalias, las tengo en mis manos, una en cada mano, y de pronto las huelo mientras veo tu habilidad para recorrer mi verga con tus pies.
Cachonda, subes la falda y veo tu tanga, apenas una línea devorada por tu rajita que escurre. Eres un mar de deseo entre las piernas.
No hablamos, sólo escuchamos cómo se aman tus pies y mi verga, cómo abres los dedos para meter con dificultad mi verga roja, cabezona, gruesa, entre tus dedos muy femeninos de uñas pintadas.
Cómo gozamos este juego prohibido. Nuestros ojos no mienten. No gemimos mordiéndonos los labios. Que no salga nada. Todo debe estar concentrado en tus pies y en mi verga. Nuestras miradas se penetran, se cogen como mi verga y tus pies hábiles, mamadores, cogedores, lujuriosos, lascivos.
Veo cómo tocas tus pechos, cómo abres tu blusa y desabrochas tu brasier por delante. Tus pechos de pezones erectísimos que pellizcas, que estiras mientras tus pies siguen masturbándome y yo mirándote, dejándome masturbar, oliendo tus sandalias, mordiéndoles las finas tiras. Estoy a punto de venir. Es delicioso.
Cada vez veo más brillante tu tanga, el hilo húmedo y cómo escurre tu licor hacia tu ano.

Óscar, permiteme escribir que me gustaría que más personas me excitaran como tú lo haces.
Quien se atreva, envie sus textos a mi correo

25/06/06

Llamada

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(Ex= Extraño)

Ex: Hola,
Yo: Quien habla?
Ex: No es necesario que lo sepas, solo debes escuchar
Yo: De que se trata esto, a caso es una broma?
Ex: Sabes me gustan tus pies
Yo: Te conozco?, me conoces?, quien eres?
Ex: Me gustaría que me permitieras hablar un poco.
Yo: Solo dime quien eres y quizás?
Ex: Quiero imaginar que te has quitado tus sandalias, verdad?
Yo: La mayoría de las veces me las quito aquí en la oficina.
Ex: De que color llevas las uñas, será rojo o blanco, me imagino que blanco.
Yo: Pues si, así las llevo, quien eres?
Ex: En lugar de decirte quien soy, te diré como estoy ahora.
Yo: No me interesa saber.
Ex: NO te interesa saber que estoy excitando por pensar en ti, en tus pies, en tus dedos, Que imagino que
te los lamo y eso me hace excitarme mucho
Yo: Sabes que pueden rastrear tu llamada y que es un delito lo que haces.
Ex: Lo sé, pero con tal de escucharte afronto lo que sea necesario. Podría pedirte algo?
Yo: Si eso te satisface, te escucho.
Ex: Me podrías dejar adivinar como vas vestida?
Yo: Para que quieres saber, a caso estas enfermo y te piensas masturbar?
Ex: Como se que nunca te tendré, es una forma de satisfacerme, estoy nervioso y muy excitado.
Yo: Me das miedo
Ex: Por favor no te asustes, no te haré daño, ni llegare mas allá de lo que tú me permitas, me conformo
Con escucharte.
Yo: Y eso será lo único que obtendrás de mi.
Ex: Tus sandalias son blancas?
Yo: Si
Ex: Son abiertas por completo, se pueden ver perfectamente tus hermosos dedos.
Yo: Si.
Ex: Te puedo decir, lo que hago?.
Yo: Que mas da, ya te deje que preguntaras y me escucharas.
Ex: Tengo mi verga fuera del pantalón, esta completamente dura, la imaginas?
Yo: No
Ex: Llevas falda?
Yo: No
Ex: Tu pantalón es claro?
Yo: Si
Ex: Se nota tu ropa interior a través de el.
Yo: Si
Ex: Tu ropa interior también es blanca vedad y pequeña
Yo: Si
Ex: Ese pequeño hilo se pierde entre tus nalgas:
Yo: …..
Ex: Por el frente te cubre muy poco, verdad?
Yo: …..
Ex: Y es tan pequeño también por el frente ya que por ir depilada solo es necesario que cubra tu cosita.
Yo: Si
Ex: Tengo la verga en la mano y me estoy masturbando muy despacio, imaginando…….
Ex: Has tocado alguna vez una verga con tus pies?
Yo: Si.
Ex: Te imagino sensual, fogosa, eres de las mujeres que se apasionan inmediatamente, verdad?
Yo: Si.

Continuara…..

00:05 Anotado en Casada | Permalink | Comentarios (5) | Email esto | Tags: llamada, telefono, pies, tanga

21/06/06

Sin mirar

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Lo que leerán a continuación se podría decir que fue un sueño, solo que no sé si estaba despierta o dormida.

Me pongo las sandalias y acomodo mi falda, salgo después de la llamada y entro a un oficina, él me dice, pasa siéntate, la silla queda algo alejada del escritorio así que ni cruzando las piernas puedo evitar que vea un poco mas de lo normal, se hace un poco hacia atrás y baja sus manos, imagino que busca algo en su cajón principal, quiero mostrarte algo dice, me levanto y al acercarme veo como su pene esta fuera de su pantalón, esta completamente parado y su mano lo masajea, no es tan grande pero si es grueso, al ver mi cara de sorpresa dice tranquilamente, quiero que te sientes en mis piernas, me toma de la mano y me acerca a él, me gira y tomándome por la cintura me sienta, acerca su cara y me dice al oído, es mejor así para que no tengas que verme a la vez que lame mi oído, siendo uno de mis puntos débiles me hace estremecer, su lengua baja por mi cuello mientras sus manos masajean mis pechos, mis manos se apoyan en el descansabrazos y flexiono los dedos de mis pies por las sensaciones que empiezan a desbordarse, sus manos desabrochan mi blusa y bajan mi bra, mis pechos quedan al aire y él los aprieta y pellizca, puedo sentir a través de la tela su miembro, una de sus manos baja a mis piernas y comienza a acariciarlas, separa mis piernas y su mano empieza a ir cada vez mas arriba hasta lograr rozar mi tanga, esta húmeda, baja su otra mano y con las 2 empieza a subir mi falda, inconciente o concientemente me levanto un poco para que pueda llevarla hasta mi cintura, cuando sus manos van hasta mi tanga estoy sumamente excitada ya no puedo disimular mis jadeos, hecho mi cabeza hacia atrás y la recargo en su hombro y separo mas mis piernas, él mueve mi tanga con una de sus mano y con la otra comienza a frotar mi clítoris, me quito las sandalias y pongo mis pies descalzos sobre sus zapatos y los comienzo a acariciar, levanto mis manos y las llevo hacia atrás y acaricio su cabello, siento de nuevo su lengua en mi cuello y luego en mi mejilla, necesito tocarlo, bajo una de mis manos y busco su pene, pero él lo evita, entonces suelto su cabello y empujo mi cuerpo hacia delante y busco con mi culo sentir su pene, tiene 2 dedos dentro de mi y me esta matando, siento como mi cuerpo se contrae y grito, pero ahoga mi grito con su mano, mi orgasmo hace que moje sus dedos y resbalen mis jugos hasta mi culito, realmente necesito su verga en mi, me pellizco mis pechos y los estiro, estoy sumamente excitada, mis gemidos son incontrolables, me toma el culo y me levanta, rápidamente muevo mi tanga y busco la punta de su verga, mi labios mojando están deseoso de sentirse abiertos por el grosor de su verga, cuando siento la punta, estoy dispuesta de dejarme caer pero me detiene, me toma por la cabeza y me acerca a él y me pregunta, quiere voltearte para que veas como te disfruto, hago una señal negativa con mi cabeza y me suelta, no sé si dejarme caer o aceptar su proporción y girarme, al verme dudar, me dice, mámamela, cubre tu cara con el cabello y hazlo, sabe que me daría vergüenza verle a la cara o que me viera directamente, así que me pongo de rodillas frente a él y con mi cabello cubriéndome, tomo su verga en mis manos, la masturbo quedamente y después la llevo a mi boca, es muy gruesa pero logro meterla, la mamo con desesperación, aprieto sus huevos y siento como se estremece, retiro un poco mi boca y mi mano lo masturba, solo pongo mi lengua en su verga, siento como se pone rígido y después explota en mi boca y cara mientras ahoga sus gritos mordiendo su mano, le sigo masturbando hasta que no dejo gota alguna en él, me entrega su pañuelo y limpio mi cara, acomodo mi bra y abrocho la blusa, bajo mi falda y me dirijo a la salida, antes de abrir me habla al voltear veo mis sandalias en su mano, voy por ellas y me dice muy serio, mañana tenemos que investigar mas sobre este asunto, sin contestar tomo mis sandalias, me las pongo y me marcho.

20/06/06

Gustos ...

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A veces me gusta comer sola en la oficina, alguna ensalada ligera, cuando hago esto trato siempre de llevar algunas verduras sin cocer, también me gusta llevar falda, pero como les dije lo que pasa en mi oficina se los contaré después.

Cuando salgo a comer, en caso de hacerlo sola, hago un ritual parecido al de la mañana, solo que con mas ingredientes morbosos, la mirada distraída, la paleta en mi boca, jugado lascivamente con ella incluso a veces lamiéndola de forma obscena, las sandalias en el asiento o bien en el tablero, pero solo una de ellas, me gusta salir y manejar sin rumbo definido, me gusta levantarme la falda un poco mas de lo que de forma natural se corre y mostrar mis piernas, me gusta ver cuando me detengo cerca de un camión como las miradas se centran en ellas y también en mi pecho, me acaricio ambas cosas de forma inocente para provocarles alguna pensamiento obsceno o incluso alguna erección, en ocasiones simulo estar perdida y me detengo frente a alguna persona de apariencia baja y preguntarle por algún lugar, me responden la mayoría de las veces sin mirarme a la cara o sin hacer indicación con sus manos de que calle tomar, por ver mis piernas, incluso algunos se han ofrecido a subir conmigo y llevarme hasta la dirección que busco, aun no he aceptado esa propuesta pero no puedo decir que nunca lo haré.

Cuando entro a algún establecimiento trato de que no sé uno donde acuda gente que me pueda conocer, trato de ir a lugares donde va la mayoría de la gente, me gustan los lugares donde incluso tienes que compartir a veces tu mesa con otras persona, en este tipo de lugares me gusta escoger donde son mesitas estilo barra sin respaldo, siempre trato de ponerme del lado del pasillo, para que la persona que comparte mi mesa si tiene necesidad de salir lo haga por detrás de mí, he tenido la satisfacción de encontrar en esa gente a algunos que son tan atrevidos que me han llegado a poner su paquete en mi espalda todas las veces que pasan por atrás de mi e incluso algunos que han cambiado de lugar cuando van con sus amigos, lo único que hago es ofrecerles una sonrisa, pero su atrevimiento solo llega hasta eso y a algún comentario entre ellos en doble sentido, no sé si les detenga el como voy vestida o la apariencia de mujer seria que finjo.

Cuando acepto la invitación de algún compañero a comer, me gusta viajar en su autos y decir casi inmediatamente después de subir, que me duelen tanto mis pies después de haber caminado tanto en la mañana, que como niña me descalzo y subo el pie al asiento para darme un pequeño masaje, no sé cuantos de ellos realmente sean fetichistas de los pies, pero por lo menos a 1 de ellos si lo he visto después de darme la mano para bajar del auto, oler la suya como buscando algún rastro del aroma de mis pies. Durante la comida me gusta escucharlos, la mayoría habla de las insatisfacciones sexuales en su vida matrimonial, no sé si buscando realmente algún punto de vista o solo de forma morbosa para enterarse de la mía, en cualquiera de los casos siempre me gusta darles de forma propia una respuesta, pero además el dejarles la imagen de mi en la cama satisfaciendo todas sus fantasías, pero sin la opción a pedirme algo mas.

En forma inocente rozar mi pie contra sus piernas y disculparme de inmediato y culpar de eso a una manía de siempre estar moviendo mis pies, me gusta cuando su respuesta es: “no te preocupes pero para la otra que sea sin el calzado para que duela menos”, me gusta pedir carne termino ingles para poder cortarla en trozos largos y llevarla a mi boca, el fingir que esta caliente y soplarle un poco pero teniéndola muy cerca de mis labios como el preludio a una mamada y después darle pequeñas mordidas simulando como si lo hiciera con un pene, este termino permite que muchas veces corra por la comisura de mis labios algo de jugo y me haga ver sumamente caliente, mi forma de comer combinada con mi supuesta manía de mover los pies y rozar sus piernas ha obligado a la mayoría de quienes me han invitado el levantarse e ir al tocador, me gusta pensar que se van a masturbar y confirmar cuando regresan y en ocasiones dicen: “ disculpa pero a veces a uno le ganan las ganas” espero que sea por mi y no por alguna otra situación.

En el regreso escucharles decir que si ya me siento menos cansada de mis pies o si me hará falta otro masajito, para incrementar ese morbo de la hora de comida, les contesto que me caria muy bien otro masajito pero que debido a lo satisfecha que he quedado (comida) tengo mucha flojera, su condición de casados y compañeros de trabajo los obliga a quedarse callados, y no decirme que ponga mis pies sobre sus piernas para recibir mi masaje deseado, además de no darles nunca un motivo directo y los indirectos muy sutiles como para llegar mas allá de la simple plática.

Estas son algunas de las cosas que hago durante mis horas de comida.

16:26 Anotado en Casada | Permalink | Comentarios (1) | Email esto | Tags: Tanga, Pies, Comida, Gustos

14/06/06

Gustos ..

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Al entrar, me gusta estar un momento en el estacionamiento, simulando que me acomodo el cabello, la blusa, mientras veo como mis compañeros casi todos ellos hombres llegan, cuando alguno se estaciona cerca de mi, abro la puerta y me pongo las sandalias, me gusta motivar una plática relacionada a mis pies o el porque vengo descalza.

Conforme caminamos juntos, me gusta sonreír a todo aquel que se atraviesa en nuestro camino, no importa si lo conozco o no, pongo una sonrisa picara, coqueta, que cuando haya pasado le obligue a voltear a verme, el tema con mi compañero si logre mi objetivo se centrara en mis pies y sé porque lo he vivido, que lo obligara a ir un poco después a mi oficina con la excusa de tomar café para seguir admirándomelos.

Cuando camino sola, me gusta detenerme en donde sé que hay hombres y en ese lugar simular que trato de recordar algo, llevando mi dedo a mis labios y abriéndolos ligeramente así como mostrando la punta de mi lengua, siempre da resultado y mas de uno se acerca amablemente a saludarme.

Me gusta subir despacio las escaleras para dar la oportunidad de que si alguien comienza también el asenso obligado ó bien que desciende el hacerlo que regrese tras de mi aparentando un olvido y puedan apreciar, si llevo falda mis piernas, en caso de llevar pantalón que puedan notar la minúscula tanga que llevo, me gusta sentir sus miradas.

Camino a mi oficina, saludo a mis 3 superiores (Dueño, hijo del Dueño y el Director) cada uno en su oficina, abro sin tocar y con una sonrisa amable les doy los buenos días, solo del Director puedo decir que he sentido su mirada cuando doy la media vuelta y me retiro, a sus 43 años lo veo como un hombre interesante, siempre vestido de forma implacable, pero muy frío, lo cual me desmotiva para ser algo coqueta con él.

Al entrar a mi oficina, ya tengo lista mi taza de café perfecto disparador para empezar mi trabajo, mi asistente quien es un chico de 23 años es quien me lo deja, en caso de no tenerlo cuando entre, al llevarlo se excusa con tanta devoción que me hace a veces imaginarlo como un esclavo sexual, al cual le pediría cualquier cosa y la cumpliría.

En mi oficina a solas puedo darme el gusto de disfrutar y de disfrutarme en cualquier momento, pero de eso les contare en otra ocasión.

Cuando estamos en las junta, (que siempre son entre 9 y 10am) me gusta si expongo ir vestida con falda negra ajustada mas arriba de la rodilla, blusa blanca a la cual le dejo abierto algunos botones para mostrar inocentemente un poco mas de mis pechos, medias negras, liguero y una minúscula tanga de seda que se encaje en mi rajita e incremente mas mi excitación habitual, no sé si así como nosotras sentimos sus miradas, ustedes (hombres) puedan oler nuestro aroma, nuestros jugos, prácticamente llego siempre mojada a las juntas y me gusta imaginar que me huelen y luego comentan lo caliente que me veía u olía.

En caso de no exponer, me gusta estar sentada un poco despegada de la mesa y jugar con mi sandalia a veces en ese juego inocente dejarla caer y llamar la atención de mis compañeros mas cercanos y esperar algún situación graciosa como el que traten de alcanzarme la sandalia con sus pies o incluso agacharse y querer ponérmela.

En cualquiera de los 2 casos, lo que mas me gusta es imaginar, imaginar que en medio de esa junta me comienzan a acariciar todos y me desnudan lentamente, después esa multitud de manos acaricia todos los rincones de mi cuerpo, muchas veces he necesitado salir a tomar aire de lo fuerte que es la imagen que tengo, pero ellos no sospechan el verdadero motivo y piensan que posiblemente sea porque este en mis días.

A eso de las 11 u 11.30 se reúne el grupo de fumadores en la salita del café y a pesar de que no fumo me gusta acompañarlos, escucho temas de todo tipo, desde lo que hicieron la anoche anterior con sus esposas, hasta los pronósticos de los equipos que jugaran el fin de semana, en ese lugar me gusta sentarme recargada contra la pared y así ver como forman un semi circulo a mi alrededor y me plática o preguntan todo tipo de cosas, como siempre, nunca dejo de jugar con mis pies para que pueda apreciarlos.


Estas son algunas de las cosas que hago hasta antes de la hora de comida.

Óscar y mis pies

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El siguiente texto me lo envía mi amigo Óscar, me estremecí y humedecí al leerlo, espero lo disfruten como lo sigo haciendo.

Estoy pensando ahora en tus pies, en las sandalias que los calzan y embellecen. En la firme erección que me brota de verlos cuidados, suaves, lúbricos, anhelantes de caricias, de lamidas, de estar en mi boca, de su olor en mi cara.

Y los imagino masturbándome con tu lujuria desbordada, con tus palabras obscenas, abriendo los dedos para que mi verga te coja entre ellos, mi gorda verga saliendo entre tus rojas uñas, entre tus blanquísimas plantas, muy suaves, rozando el sonrosado taloncito. Y amo tu cara de gran puta que se estremece de sentir entre tus pies lujuriosos las embestidas de mi falo, tus gemidos, tus palabras obscenas de mujer casada, decente, con las tetas de fuera por ti misma, con la falda subida y la tanga entre tu raja, mojada, escurriendo. “Dame tu verga”, gritas y mis manos se deleitan con tus pies, los llevo a mi pecho, a mi cara, a mi boca y ahí te degusto, te lamo los deditos finos, con pulidas uñas pintadas, muy femeninas y tus sandalias en tus manos colgándolas de mi verga, masajeándome con ellos.

Y mi leche brotando, escurriendo a tus sandalias, que lames golosa deleitándote con mi sabor y con el olor de tus propias sandalias.

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12/06/06

Gustos

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Gustos

Saben les hablaré un poco de mis gustos y no necesariamente sexuales aunque claro que también habrá algo sobre eso.

Comenzare por el principio (jajaja), en las mañanas después de ducharme y haber puesto cremas y perfume en mi cuerpo desnudo, me gusta verme desnuda a mi esposo también le gusta verme así y por eso tenemos en la recamara 3 espejos grande, así me puedo ver desde los pies hasta la cabeza, me gusta al estar frente al espejo, comenzar a acariciarme lentamente bajando mis manos por el cuello, el pecho pellizcando mis pezones, luego sigo por el vientre me gusta hacer círculos en el ombligo y después llegar hasta mi rajita, sentarme y abrirme de piernas por completo para poder apreciar mis labios, una vez satisfecha de mi, paso a decidir que ponerme.

Me gusta entrar en el closet y escoger que ponerme, si decido por un pantalón me gustan en colores claros, así como una tanguita minúscula que se note discretamente a través del pantalón, si decido por falda me gusta usar tanga-short de esos que son tan mini que solo llegan a la mitad de las pompas, me gustan las blusas de tirantes y algo escotadas, también me gustan las de botones cuando es una de estas me gusta llevar abiertos los botones hasta donde inician mis pecho, el bra me gusta de media copa y claro que combine mas con la tanga que con la blusa, me gustaría que si me tuviera que desnudar frente a alguien viera que mi ropa interior armoniza, me gustan las sandalias altas y abiertas, entre mas dejen ver las sandalias mas me gustan, me gusta mostrar mis pies y me gustan los piropos que a veces me dicen de ellos, una vez que he escogido todo paso a vestirme.

Me paro frente al espejo y tomo la tanga me gusta la talla small porque deja ver mas y me ajusta perfectamente, cuando me la pongo me aseguro jalándola que me meta un poco en mi rajita, muchas veces he tenido que acariciarme de la excitación que me causa el solo ponérmela, después me pongo el bra, a pesar de ser de media copa me gusta bajarlo un poco mas para que mis pezones queden libres, me pongo la blusa asegurándome que todo se vea de forma discreta y no intencionada, cuando tengo la blusa me gusta caminar por el cuarto que la blusa solo cubra parte de mis nalgas, me excita ver como están medias desnudas, al ponerme el pantalón también lo jalo para que entre un poco mas la tanga, si es falda me gusta hacer varias poses de situaciones que se puedan presentar, como el agacharse de imprevisto o el cruzarme de piernas varias veces hasta ver cual es la mas conveniente, me pongo las sandalias y me gusta ver como se ven mis pies, me miro al espejo por última vez y estoy lista.

Después de haber almorzado y dejando al niño, me gusta ir de forma inocente chupando una paleta, juego con ella en mi boca y labios, me gusta que quien me llegue a ver imagine algo mas, me gusta parecer distraída mientras chupo la paleta y acaricio mi cabello, me gusta siempre llevar lentes grandes de sol para que no vean que los veo, a veces mi sexo pide se atendido un poco y me acaricio ligeramente, también existen días en que me gusta llevar las sandalias en el asiendo del copiloto o incluso en el tablero, para que aquel que sea fetichista de los pies me imagine descalza manejando y se excite.

Estas son algunas de las cosas que hago en las primeras horas de la mañana antes de llegar a mi trabajo.

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