17/04/06

Conociendo y probando un pene.



Los 17, final de la prepa, ya “siendo” madura, claro me gustaba mas un chavo de 20 o 21 que uno de mi edad, se me hacían muy inmaduros, así que tenía varios meses de salir con un chico que conocí en una de las vueltas de preinscripción que hice a la universidad el iba para el séptimo semestre y yo apenas ingresaría.

Esas vacaciones previas a la facultad y después de haber estado en la playa mirando tantos chavos y extrañando a mi novio, volví 2 semanas antes de entrar a clases con unas tremendas ganas de verle todos los días, no había desempacado cuando ya le estaba marcando y pidiendo que pasara por mí, paso cerca de las 7 de la tarde y al verle me abalance sobre el para recibirlo a besos, que fueron muy bien correspondidos no me importo lo quemada que estaba, nos subimos a su auto y procedimos a dar una vuelta habitual, me acomode mimosamente cerca de él con mis pies sobre el asiento e inclinada hacia él, le decía que había extrañado su voz, a pesar de que hablábamos hasta 4 veces por día, pero lo que mas había extrañado eran sus besos, sus abrazos, sus caricias, puso su mano sobre mi pierna y sentí una corriente por toda mi pierna hasta mi sexo, le correspondí dándole besos en su cara y luego en su oído, el movimiento de su mano solo era interrumpida por el cambio de velocidades, tomamos una amplia avenida donde el tráfico era fluido, me acerque mas a él y como otras veces frote su entrepierna, en aquel tiempo era lo máximo en lo sexual para mi y quise demostrarle cuanto le había extrañado, separe un poco mas mis piernas para permitirle llegar más allá, sentía como su pene estaba muy duro y por como se movía intuí que también estaba muy incomodo dentro de su pantalón, sus dedos rozaban mi ropa interior y como la primera vez que me toco esta vez también era un desborde de sensaciones, tan adentrada estada en el momento qué no me di cuenta que ya estábamos fuera de la ciudad, la verdad no me importo lo que deseaba era disfrutar el momento, cuando detuvo, estábamos a unos metros de la carretera, en una terrecería y bajo unos grandes árboles, cuando apago las luces todo quedo casi a oscuras, la poca luz de la luna era la que nos ayudaba a vernos, bajo del auto y fue a mi lado, complaciente hice el asiento hacia atrás y moví el respaldo, me acomode para dejarle un espacio para recibirlo, desde que estuvo junto a mi, solo los besos y las caricias estuvieron presentes, nos besamos intensamente en la boca, abría la boca para recibir su lengua y chuparla, mientras yo lo abrazaba con fuerza él acariciaba mis piernas y pecho, coloque mi pie hasta cerca del volante para darle oportunidad a que explorara mas en mi, se alejo un poco y me vio, ahí estaba abierta de piernas con mi faldita cubriendo nada, tomo mi pie y comenzó a besarlo, nunca lo había hecho y la verdad fue maravilloso, después lo volvió a colocar donde estaba y su mano fue directamente a mi bikini me acaricio sobre con tanta intensidad que no lograba mantener mis ojos abiertos y mi boca cerrada, estire mi mano buscando su entrepierna pero no logre alcanzarla por la posición, cuando el intento meter sus dedos bajo mi bikini le detuve, eso era mucho para mi en aquel momento, se retiro disgustado y bajo del auto, prendió un cigarro y se recargo contra el espacio de la puerta abierta dándome la espalda, yo estaba muy excitada y no quería que después de extrañarle tanto termináramos mal, ganándome las ganas de complacerlo y tragándome mi orgullo enderece el respaldo y lo abrace desde atrás, el abrazo se convirtió en un masaje en su pene, el seguía fumando sin decir algo o hacer algo, solo su miembro era el que reaccionaba, mis manos comenzaron a desabrochar los botones de su pantalón el que no llevar cinturón sirvió para que no se me dificultara mi labor, pude sentir la dureza de su miembro solo cubierto por su ropa interior se sentía tan sabroso el masajear ese pedazo duro de carne y lo suave de sus testículos, aventó su cigarrillo y siguió quieto, coloque su miembro apuntando hacia arriba y note que la punta de su pene asomo por el elástico de su ropa interior, él giro y por la luz interior del auto pude apreciar algo, lo que yo sentía en mis manos tan grande y tan duro a la vista no resultaba tan impresionante como mi imaginación lo había formado, él bajo su ropa interior y quedo frente a mi su pene completamente descubierto, fue una extraña sensación de miedo, repugnancia, decepción, deseo, él no decía palabra alguna, tome su pene con mi mano y lo apreté, era duro y suave a la vez, luego acerque mi nariz y lo olí, olía a agrio o salado, un liquidito cristalino salía de su punta rajita, empecé a mover la mano despacio, masturbándolo lentamente, él bajo mas su ropa y pude ver sus testículos estos al contrario de su pene me resultaban grandes con mi otra mano los acaricié suavemente, después moje los dedos de mi mano y unte mi saliva en ellos, a mi mente venían tantas escenas de las películas pornográficas que había visto, recordé que en algunas de ellas apretaban las mujeres los testículos así que lo hice pero creo que mi apretón resulto muy fuerte ya que se contorsiono y me pidió que no lo volviera hacer a la vez también me dijo que se la “chupara” cuando le pregunte como con voz inocente me contesto que imaginara una paleta, acerque mis labios a su punta y sacando la puntita de mi lengua probé, no me supo a nada lo poco que recogió mi lengua, así que en mi segundo acercamiento abrí mi boca y deje entrar toda su punta, tenía su punta en mi boca pero no hice ni un movimiento, inconcientemente mi lengua giro alrededor de su punta y un suspiro profundo salio de su boca, el empujo su cuerpo un poco mas haciendo que entrara mas en mi boca su pene, luego yo misma lo introduje un poco mas dejando muy poco de su pene fuera de mi boca, recordé como le hacían en las películas y comencé a sacarlo y meterlo, sacarlo y meterlo lentamente, cada vez que lo tenía dentro mi lengua lo circundaba, sentí como su cuerpo se contorsionaba cada vez que su pene estaba dentro de mi y mi lengua lo recorría, aceleré mis movimientos, después de unos momentos como por presentimiento lo saque de mi boca y lo empuje, el me pidió que siguiera porque estaba a punto de terminar, le dije que no quería que terminara en mi boca o me fuera a manchar la ropa, con voz de suplica me dijo que quería venirse en mi, le ofrecí mis pies y ví como se masturbo frente a mi y como un chorro de liquido espeso y blancozo salió de su pene y cayo en mi pies, cada chorro que salía era un estremecimiento de su parte, por fin cuando no salio mas, desfallecido se acerco a mi, tome su ahora blando pene con mi mano y lo apreté y jale logrando sacar unas gotitas mas así como también una extraña exclamación de su parte, cuando se repuso un poco le pregunte sonriente si le había gustado y claro que recibí una grata respuesta.

15:36 Anotado en Soltera | Permalink | Comentarios (3) | Email esto

Comentarios

magnico relato; refleja estupendamente hasta donde llega el poder de la mujer. su tira y afloja; su querer sin querer pero queriendo; su paso adelante y su paso atras......
muy bueno

Anotado por: irurita | 18/04/06

a todos nos gusta mucho ese descubrimiento, las primeras veces con una chica!!
Besos y placeres

Anotado por: cristian cristian | 25/04/06

a todos nos gusta mucho ese descubrimiento, las primeras veces con una chica!!
Besos y placeres

Anotado por: cristian cristian | 25/04/06

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